Martes, 23 de octubre de 2018


Columna: Fuera de Foco

"Maryjose, ¡Eres una basura!"

Miércoles, 25 Julio 2018
Integrantes de los colectivos de Personas de Desaparecidos encararon a María Josefina Gamboa Torales para cuestionarle su triste "papel" en la designación del fiscal Anticorrupción Integrantes de los colectivos de Personas de Desaparecidos encararon a María Josefina Gamboa Torales para cuestionarle su triste "papel" en la designación del fiscal Anticorrupción Video Redes Sociales

¡Eres una basura! Le gritaban los integrantes de los colectivos a María Josefina Gamboa Torales, diputada local reelecta de la fracción parlamentaria del Partido Acción Nacional cuando le reprochaban su “mala leche” con relación a la fraudulenta imposición del fiscal Anticorrupción, Marcos Even Torres Zamudio; brazo derecho de su “defensor” el titular de la Fiscalía General del Estado de Veracruz, Jorge Winckler Ortiz y amigo del gobernador del estado de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares.

¿Por qué hablamos específicamente de la diputada Maryjose Gamboa  y no le reprochamos al resto de los diputados sus acciones? Por una sencilla razón: Gamboa Torales es y ha sido un “producto” del yunismo y activa operadora de este. El atropellamiento de José Luis Burela fue literalmente un accidente, pero de este hecho la diputada local con la venia del yunismo ha sabido “sacar provecho” de ésta desgracia. Él que haya sido derivado de la imprudencia de alguna de las dos partes –o de las dos- es circunstancial, ni ella salió ese día con la consigna de matar con su auto a alguien, ni Burela encontrar la muerte en las llantas de la ese entonces directora del Instituto Mubnicipal de la Mujer del municipio de Boca del Río en la administración de Miguel Ángel Yunes Márquez. Lo curioso de ese desenlace y la crudeza de la omisión de los actos legales que su ese entonces abogado, Jorge Winckler Ortiz hizo para que ella pasara ocho meses presa en el penal de Tuxpan todo fue maquinado.

El objetivo se cumplió y la victimización a Maryjose Gamboa le sirvió para catapultarla en procesos electorales. En su tránsito en el pleno legislativo, se ha visto desde siempre una mujer que se mueve con fuerza e influye activamente en las agresiones hasta verbales que son víctimas otros legisladores. Su protagonismo le ayuda y además lo ejecuta para que su jefe, Miguel Ángel Yunes Linares observara su trabajo interno y así siempre estar en la preferencia y agrado de éste.

Presa fácil, porque pese a que es una mujer informada, la inteligencia como persona jamás la ha desarrollado. Es capaz de todo por dinero y la sociedad le importa un literal “comino” cuando están en riesgo sus “regalías”. Es decir, María Josefina Gamboa Torales, camina con dos banderas: una a la vista de la sociedad, esa mujer “guerrera”, preocupada por las causas sociales, la que hace talleres en sus casas de enlace –que sirven para formar el clientelismo político a favor de Yunes- la que se reúne con los colectivos aunque realmente no les resuelva nada; esa mujer que ha “sufrido” mucho y que la gente busca para que le ayuden. Su otra cara es la más afín y real a ella, quienes la conocemos de cerca –me incluyo- hemos constatado principalmente la traición y siempre pensarse más astuta que cualquiera. Es capaz de mentir, de destruir, de ser una malagradecida con aquellos que han hasta invertido dinero para sus causas.

Activistas sociales en el tiempo de que estuvo presa, hicieron un trabajo importante de presión en contra de Javier Duarte de Ochoa por mantener presa a la hoy legisladora. Todos, observaban con enojo como Jorge Winckler interponía inadecuadamente los recursos para su defensa, lo que provocaba permaneciera por ocho meses encerrada. Pese a todo, muchos invirtieron su tiempo en manifestaciones, en lonas con su cara con collarín para poder lograr sacarla de prisión. Cuando salió, hizo un show mediático con Jorge Winckler Ortiz y sus hermanas. Utilizaron el helicóptero del gobierno de Javier Duarte de Ochoa para regresar a casa y hasta el día de hoy a la señora Torales jamás le dio la gana de agradecer la muestras de cariño de la gente que tanto la apoyó. Al contrario, uno a uno los fue despreciando y hasta un día se le vio subir a tribuna para dedicarle un mensaje bastante nocivo a Don Filemón Robles Rodríguez -ese mismo que ponía su carro y sus bocinas en las manifestaciones cuando estuvo presa- para irse en su contra porque le había dicho inútil y nefasto –ahí en Congreso- a Bingen Rementería Molina. Una persona que no conoce el agradecimiento, es un individuo vacío y nefasto.

¡Eres una basura! Le arrojaban a la cara irónica y despectiva de Maryjose Gamboa, quien burlona se fue del lugar sin provocarle ni un tipo de menoscabo la opinión de los integrantes de los colectivos. Una imagen real de su persona. Una mujer calculadora, intolerante, que regularmente grita sin control a sus colaboradores y no le importa quien este enfrente –me consta, yo presencié algo así cuando era directora del IMM de Boca del Río y le pedí que jamás hiciera algo similar en mi presencia-. Se conduce exactamente igual a como la tratan sus “amigos panistas” con poder y lo aplica contra quienes piensa son inferiores a ella.

Una persona que no es leal a nada ni nadie que no tenga poder. Es incondicional con quienes la mantengan con poder y pueril en contra afecten sus intereses: esa es la real cara de la víctima del duartismo.

Marcos Even, ganador de la rifa del tigre

Los habitantes del estado de Veracruz han sido víctimas y testigos fieles del atropello que la clase política ha ejecutado en contra de ésta entidad. Fidel Herrera Beltrán arrebató de manera deshonesta para poder estar como candidato a la gubernatura y de la misma forma, llegó a trastocar la tranquilidad cuando fue la máxima autoridad en la entidad. La llegada de grupos delincuenciales fue la ‘cereza del pastel’ de su administración y hasta se le conocía como el Zeta número uno. Era imperante que Herrera Beltrán dejara a su hijo putativo para que “tapara” todo el cochinero en el que había dejado el estado de Veracruz.

La historia de Duarte fue adversa y producto del hastío ciudadano. La gente votó por Miguel Ángel Yunes Linares no porque creyeran en él, sino porque estaban decididos en sacar los 87 años del yerro que habían llevado con el priísmo en el estado. Yunes Linares se pensó más listo que la sociedad veracruzana y en tan sólo dos años de mal gobierno, demostró que el único objetivo de su mandato era consolidar y fortalecer sus ambiciones políticas –que es el yunismo- con finalidad de enriquecerse más de lo que actualmente ha logrado en su paso de puestos políticos tanto a nivel estatal como federal.

Construyó un equipo de personas débiles de mentalidad pero algunas más inteligentes que otras, –y  con el hambre por el dinero fácil- para poder enquistarlos en diferentes puestos políticos. Si hacemos un análisis de la gente cercana a él, todos son personas susceptibles a ser controlados mentalmente y algunos otros, sujetos con la ambición necesaria para obtener dinero y poder –este último un grupo extremadamente reducido-. Regularmente sus colaboradores se distinguen por ser grises y opacados. De esos que solo van detrás recogiendo las minucias que el gobernador dejaba a su paso.

Yunes Linares se dice inteligente pero realmente no lo es. Alguien con una real inteligencia, hubiera aprovechado los dos años de gobierno para poder construir el proyecto político de su "bodoque” –ese mismo que dicen ya ni se encuentra en el estado de Veracruz y salieron por piernas para guarecerse en otro país; actos similares de las ratas que abandonan el barco cuando ésta a punto de hundirse-. Pero sacó el cobre en menos de seis meses de mandato y el hartazgo social cada día se acrecentó más al grado de hacerlos perder en las urnas.

Pero los panistas no han aprendido nada de la lección. A través de sus legisladores, cometen exactamente los mismos movimientos indignantes que realizó Javier Duarte de Ochoa antes de dejar el poder. La pérdida de credibilidad al parecer no es un factor que ni María Josefina Gamboa Torales, Mariana Dunyaska Rojas García, Juan Manuel Unanue Abascal y mucho menos al nini, Bingen Rementaría Molina les preocupa u ocupa.

El acto tan cuestionable que ejecutaron los diputados panistas y los perredistas el día de ayer, al tomarle protesta de forma indebida y fraudulenta a un sujeto del cual penden actos de corrupción como fiscal Anticorrupción, es un chiste que se cuenta solo. El objetivo de imponerlo es para evitar que todos ellos y principalmente el gobernador y sus “bodoques”, como también todos aquellos que utilizaron sus puestos políticos para enriquecerse; como el dirigente estatal del PAN, José de Jesús Mancha Alarcón, quien constituyó cinco empresas para hacerlas competir entre ellas en lícitaciones públicas y así desviar millones de pesos del erario del gobierno del estado. Obviamente Marcos Even Torres Zamudio jamás investigaría a ninguno de ellos ni tampoco a su amigo y jefe, Jorge Winckler Ortiz. Su designación obviamente caerá en tribunales aunque la ignorancia de los panistas y de la diputada local, María Josefina Gamboa Torales digan lo contrario.

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Silvia Núñez Hernández

Licenciada en Ciencias y Técnicas de la Comunicación, directora general y columnista. Sustenta su trabajo, tras 23 años de ejercicio periodístico adquirido en diversos medios de comunicación situados en el estado de Veracruz. Su principal objetivo dentro de su carrera profesional es ofrecer a la ciudadanía una editorial ética y objetiva. Un espacio donde los temas sociales y políticos, son analizadas con una visión crítica, con la finalidad de mostrar una perspectiva sustentada y razonada sobre la problemática social de Veracruz y de la República Mexicana.

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